|
18 de septiembre de 2001, 13h57
|
¿Qué hacer en momentos de pánico?
Por
MorningStar.es
La experiencia pasada de los días en los que se vivieron momentos de pánico en los mercados demuestra que lo mejor que puede hacer el inversor es mantener la clama y evitar vender de forma indiscriminada sus acciones o fondos de inversión.
El reciente ataque terrorista a Estados Unidos ha provocado indudablemente un tremendo shock emocional para muchos de nosotros. Aunque en situaciones como esta siempre resulta difícil realizar algún tipo de comentario sobre el comportamiento de los mercados, lo cierto es que los inversores siempre demandan algún tipo de recomendación.
Lógicamente y con buen criterio todas las instituciones afectadas directa o indirectamente (es decir, políticas, monetarias, financieras,...) se han apresurado a recomendar calma a los inversores y no ceder a la tentación de vender en momentos de pánico. Nosotros también nos sumamos a estos consejos (lea nuestro comentario).
Pero desgraciadamente, en la práctica, todos sabemos que la mayoría de los inversores no siguen estos consejos y malvenden sus acciones o participaciones en los peores momentos. Por ello, más que “buenas palabras” conviene intentar demostrar a estos inversores, tomando como prueba el comportamiento pasado de las bolsas, que lo mejor que pueden hacer en momentos de gran volatilidad como los que se esperan para estos próximos días es precisamente no hacer nada y mantener la calma. La historia, en efecto, está ahí para demostrarlo.
¿Cómo abrirá Wall Street?
Una de las preguntas (entre muchas otras de distinta índole) que se hacen los inversores en estos momentos en los que los mercados de valores norteamericanos permanecen cerrados (se espera que vuelvan a abrir el lunes) es cómo reaccionará Wall Street cuando se reabra.
Muy sinceramente ni yo ni nadie sabe a ciencia cierta cómo abrirá Wall Street aunque lo más probable (pero sólo se trata de una probabilidad no de una seguridad) es que lo haga a la baja. ¿Cuánto a la baja? Aquí tampoco nadie lo sabe como tampoco me atrevería a pronosticar cómo cerrará Wall Street el primer día de reanudación de las negociaciones.
Ahora bien, muchos analistas pronostican que los mercados americanos vivirán momentos de gran volatilidad. Si esto ocurre realmente, ¿cuál sería la mejor estrategia para solventar este tipo de situaciones?
Un día muy particular
Para intentar aportar algún elemento de respuesta a esta pregunta creo que lo mejor es volver la mirada hacia el pasado y ver cómo reaccionaron las bolsas (vamos a limitar este pequeño ejercicio a la bolsa española y, más concretamente, al IBEX 35) en momentos de gran volatilidad.
Pues bien, un día espectacularmente volátil en la bolsa española (he voluntariamente reducido la investigación a partir de los datos de 1996 para que el ejemplo sea más actual) fue el 28 de octubre de 1997, en plena crisis asiática. Muchos son los inversores que recuerdan perfectamente qué pasó aquél día. El IBEX 35 abrió con un descenso de casi el 15% pero al final “se recuperó” y pudo cerrar casi un 12% por encima del mínimo de la jornada.
No es mi objetivo, ni mucho menos, intentar establecer algún tipo de comparación entre la crisis del 97 y la situación que estamos viviendo actualmente. No tendría sentido. Lo que sí me interesa ver es cómo reaccionaron los mercados (y por lo tanto los inversores) durante aquellos fatídicos días.
Lecciones del pasado
Pues bien, lo que intenta mostrar el gráfico es que los inversores que aquel 28 de octubre de 1997 cedieron al pánico y vendieron en los primeros momentos de negociación sufrieron pérdidas importantes en sus carteras.
No sabemos evidentemente si los mercados abrirán fuertemente a la baja cuando reanude su actividad Wall Street pero, si lo hace, mi consejo es que lo mejor en estas situaciones es no ceder al pánico. La historia nos ofrece un buen ejemplo de lo que no hay que hacer. Intentemos sacar alguna experiencia de ello.
|
|
|