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15 de marzo de 2002, 16h40
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¿X-Box? No, Style Box
Por
MorningStar.es
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Al igual que la recién lanzada video consola X-Box de Microsoft el Style Box de Morningstar ofrece muchas posibilidades de juegos o simulaciones virtuales... pero a los partícipes de fondos de inversión.
Pero vayamos por parte. El Style Box es el pequeño tablero de nueve casillas que aparece en las fichas de los fondos o en la herramienta de cartera y que permite al inversor, de un solo vistazo, identificar el estilo de inversión de su fondo o de su cartera de fondos e, incluso, realizar simulaciones virtuales comprobando cómo cambiaría el estilo de inversión de su cartera si añade o suprime tal fondo.
Básicamente, el Style Box trata de ver en qué tipo de valores está invertido el fondo y, ello, en función de dos variables: el tamaño de las acciones (de capitalización pequeña, mediana o grande) y su estilo (valor, crecimiento o mixto).
Lo cierto es que la mayoría de los partícipes no son conscientes de cómo invierten sus fondos de inversión ni menos cuál es el estilo que adoptan. Aunque en Estados Unidos hablar de “valor” y “crecimiento” es algo común, en Europa y más aún en nuestro país, los inversores todavía no están acostumbrados a pensar en estos términos. Pero poco a poco va calando la idea de que el estilo de inversión que adopta un determinado fondo importa tanto como el área geográfica o el sector en el que invierte.
Dicho esto, el Style Box, al utilizar criterios comunes de análisis (todos los fondos se miden por el mismo rasero), permite agrupar fondos que tienen más en común que lo que indican sus respectivos folletos informativos o reglamentos de gestión. Dos fondos que invierten en acciones de una misma región o incluso de un mismo sector (es el caso, por ejemplo, del sector TMT - de tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones - que mezcla empresas puramente tecnológicas de pequeño tamaño con operadoras de telecomunicación de gran capitalización), pueden tener comportamientos muy dispares.
Además, cuando uno examina la información publicada por las gestoras, uno se da cuenta de que cada una utiliza sus propios criterios a la hora de presentar los detalles de las carteras de sus fondos. Unas las desglosan por países, otras por sectores, otras por subsectores,... lo cual dificulta las comparaciones.
Otra ventaja del Style Box es que ofrece al inversor otro vector de diversificación que la clásica distribución por países, divisas, regiones o sectores. Incluso, en términos de patrones de riesgo, cada una de sus nueve casillas tiene sus particularidades: cuanto más abajo y a la derecha se sitúe un fondo (es decir, cuanto más empresas de pequeña capitalización y más empresas de crecimiento tenga en cartera), mayor será su riesgo e, inversamente, cuanto más arriba y a la izquierda, menor será su riesgo.
No obstante, algunos comentan que todo está muy bien a condición de que uno pueda conseguir carteras actuales. Arbolan al argumento de que con carteras que tienen algo de antigüedad (seis meses o un año) la información no sirve de mucho. Estiman que se obtiene una información más veraz analizando el comportamiento pasado del fondo e intentando ver (a base de regresiones múltiples) a qué combinación de índices de referencia se aproxima más. No es cierto.
Un reciente estudio realizado por Morningstar en Estados Unidos, sobre unos 600 fondos, demuestra que incluso utilizando carteras con un año de antigüedad se obtiene una información más próxima a la realidad (sobre cómo es su verdadero estilo de inversión) que con un análisis de regresiones.
Evidentemente el Style Box no cuenta toda la historia de un fondo pero es sin duda un buen primer paso para que uno pueda evaluar el estilo de un fondo, su riesgo y rentabilidades potenciales y sobre todo comprobar como encajaría un fondo dentro de su cartera de inversión. No dude por lo tanto en utilizarlo como una herramienta de simulación virtual y... disfrute del juego.
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