Seguramente tiene un conocido que le ha comentado que ha invertido en la bolsa, por aquello de hacer algo con los ahorros, ya que en los bancos los depósitos a largo plazo no dan tantos beneficios como antaño. Y pocos días después, ese mismo amigo afirma que ha obtenido beneficios al invertir en una empresa. Pero cuidado, esto no quiere decir que si usted invierte en la misma compañía le vaya a generar los mismos ingresos.
Seguramente tiene un conocido que le ha comentado que ha invertido en la bolsa, por aquello de hacer algo con los ahorros, ya que en los bancos los depósitos a largo plazo no dan tantos beneficios como antaño. Y pocos días después, ese mismo amigo afirma que ha obtenido beneficios al invertir en una empresa. Pero cuidado, esto no quiere decir que si usted invierte en la misma compañía le vaya a generar los mismos ingresos.
Antes de invertir ha de conocer su perfil. No todos los individuos tienen un mismo potencial de inversión. Tampoco existe un método mágico para que todas las operaciones realizadas obtengan éxito, pero sí una serie de conceptos básicos que le ayudarán a lograr una estrategia óptima de inversión que maximice rentabilidad y liquidez reduciendo los factores de riesgo.
Los factores a tener en cuenta son: la renta, el patrimonio, la edad y la situación familiar. Cuanto mayor sean los ingresos, mayor capacidad tendrá para acudir al mercado. Asimismo, cuanto mayor sea su patrimonio, mayor será su necesidad de diversificación y su capacidad para asumir riesgos. No obstante, dependiendo de su edad deberá tener en cuenta su mayor o menor necesidad de liquidez, así como las necesidades personales y familiares, ya que cuanto mayor sean estas últimas, menor será su capacidad para acudir al mercado.