Los precios del barril de crudo siguen subiendo en un mercado caracterizado por la enorme demanda y una posible escasez de oferta a finales de año. De momento, el petróleo de referencia europeo, el Brent, se ha llegado a situar en los 56,96 dólares.
Desde la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la medida tomada para equilibrar los precios ha sido aumentar en julio la cuota de producción en 500.000 barriles diarios (bd), hasta alcanzar una producción de 28 millones de barriles diarios (mbd).
La decisión de la OPEP, sumada a las buenas noticias que llegaban sobre las reservas de crudo estadounidenses y el fin de las amenazas de huelga en la industria petrolera noruega, parecen haber dados sus frutos, pues los precios del petróleo han bajado un 1,6%.
No obstante, la estabilidad de precios del crudo no está garantizada y muchos operadores apuestan por una subida de tarifas que hará que el barril alcance los 60 dólares. Los motivos para pensar de esta forma es que los altos precios no han tenido un efecto notable en el crecimiento económico, mientras que la demanda sigue siendo significativa.
La realidad es que, hoy por hoy, sería difícil encontrar un equilibrio en la fijación de precios del petróleo, pues desde que empezara el año, las tarifas han subido más del 40% y, en sólo un mes, han aumentado un 27% en Nueva York y un 22% en Londres.
Desde la OPEP se asegura que los precios suben por la falta de capacidad de refinación y que la organización está realizando un importante esfuerzo por suministrar al mercado el petróleo suficiente. En este sentido, Ahmad Al-Fahd Al-Sabah, presidente de la OPEP, ha asegurado que aumentará en 500.000 barriles diarios la cuota de producción.
Sin embargo, muchos analistas creen que esta medida es insuficiente para lograr la estabilidad de precios y que la OPEP es incapaz de garantizar un equilibrio en las tarifas. Así, Chakib Khelil, ministro de Petróleo argelino, ha declarado que la gran demanda mundial y la escasa capacidad de refinación imposibilitarán la bajada de precios por debajo de los 50 dólares al término del año.
Críticas a la OPEP
Desde el CGES, Center Global Energy Studies, las críticas han sido mucho más duras. Para empezar, se ha recordado los objetivos programados por la OPEP sobre un precio 'justo' de 26 dólares por barril, hace tan sólo unos meses. Ante la actual situación, el centro declara que este organismo ha perdido la credibilidad como garante de la estabilidad de los precios del petróleo. Para el CEGS, la afirmación de la OPEP acerca de que está haciendo todo lo posible para reducir las cotizaciones empieza a sonar a mentira.
Estas conclusiones se obtienen del último informe elaborado por el CGES y que suele tener gran repercusión en el mercado. Según este trabajo de investigación, 'la Organización parece considerar actualmente como aceptable (...) un precio de 50 dólares y si eso es así, su objetivo de precios se habrá duplicado en un año'.
Por último, el estudio concluye que a los miembros de la OPEP 'no les preocupa probar hasta dónde pueden empujar los precios del petróleo sin provocar una reacción de los consumidores'.
Lo cierto es que numerosos analistas piensan que, de momento, la Organización de Países Exportadores de Petróleo está produciendo prácticamente a su capacidad máxima, por lo que corre el gran riesgo de no poder hacer frente al aumento de la demanda que se espera a finales de año.
Ante esta situación, en la que la estabilidad parece inalcanzable, todo parece apuntar a una subida imparable de los precios, que empeorará conforme nos acerquemos a los últimos meses de 2005.