Una de las decisiones que deben hacer todos los inversores es elegir un modelo de renta fija o variable. Cada uno tiene unas ventajas diferentes y unos inconvenientes, que suelen ir relacionados con el rendimiento y el nivel de riesgo.
A la hora de invertir nuestro dinero, debemos decidir entre los depósitos de renta fija o renta variable. Dependiendo de varios factores elegiremos una opción u otra. Para saber cuál es la adecuada, debemos tener claro los siguientes conceptos:
- Los depósitos de renta fija pueden ser de corto o largo plazo.
- La renta fija es la mejor elección para los que quieran tener una mayor liquidez de su dinero.
- El principal inconveniente en la renta fija es que la rentabilidad no es tan alta como en otros depósitos.
- Su principal ventaja, además de la liquidez, es la seguridad, es decir, la estabilidad de la inversión.
- Por su parte, la renta variable está recomendada para aquellos clientes que tengan pensado invertir a largo plazo.
- Si elegimos la renta variable tenemos que saber que no necesitamos liquidez inmediata.
- Su principal desventaja es que el riesgo de pérdidas es mucho más elevado.
- Por el contrario, y una vez asumido el riesgo, las cantidades que podemos ganar son más altas que en los depósitos de renta fija.
- Existe la opción de un modelo mixto, que combina la inversión en renta fija con la variable, es decir, la seguridad de una, con la rentabilidad de la otra.
- Antes de elegir una de las dos opciones, hemos de saber qué nivel de riesgo estamos dispuestos a asumir y qué liquidez real necesitamos de nuestro dinero.
Dependiendo de nuestras necesidades y nuestra predisposición a arriesgarnos seleccionaremos el depósito que más nos convenga.