Gas Natural ha lanzado una Oferta Pública de Acciones (OPA) sobre el 100% de Endesa por valor de 22.549 millones de euros. Sin embargo, la operación no ha llegado a cuajar por considerarse que es incompatible con el régimen español de competencia.
La oferta realizada por Gas Natural sobre Endesa, la primera compañía eléctrica española, se basaba en un intercambio de acciones y un pago en metálico en una proporción del 65,5% y el 34,5%, respectivamente. De esta forma, el precio que se pretendía abonar por acción era de 21,30 euros, una prima del 19,4% respecto al precio medio en la bolsa en el último medio año. Por otra parte, en el caso de que esta OPA hubiera sido positiva, Gas Natural prometía vender activos a Iberdrola valorados entre 7.000 y 9.000 millones de euros.
Tras lanzar esta oferta, Endesa mostró su total rechazo y dio públicamente el motivo: introduce elementos de incertidumbre que impiden conocer el valor real de la oferta, que es manifiestamente insuficiente. Además, asegura que se ha planteado de forma hostil y con un absoluto desconocimiento, por lo que resulta difícilmente compatible con el régimen regulatorio y de competencia español. Por otra parte, Endesa cree que esconde ciertos riesgos que podrían perjudicar a los accionistas.
Gas Natural afirma que la OPA no afecta a la competencia en el sector. El consejero delegado de la firma, Rafael Villaseca, declaró que la OPA garantiza la competencia porque no altera el número de competidores en España, ya que ni la posición de la compañía gasista es significativa en electricidad, ni la de la eléctrica relevante en gas. Aseguró que la clave de la operación es que, una vez que se juntan las dos empresas, no se gana una posición de mayor dominio del que tenían antes en ambos mercados, y en este caso gracias a la venta de activos a Iberdrola, incluso se refuerza al competidor para que mejore su posición.
Sin embargo, muchos han declarado su sorpresa al descubrir que esta propuesta de compra se produce en un momento en el que se está modificando la regulación eléctrica en España, una revisión que se muestra claramente opuesta a la concentración. La empresa gasista se defiende, y Villaseca asegura nuevamente que la operación está en línea con lo que propone el Libro Blanco de la Energía, donde se asume que en España no faltan competidores, sino competencia y esta operación garantiza más competencia. Además, recordó que la situación de Gas Natural en el sector eléctrico no es contundente, al tener una cuota de mercado del 3,5%, al igual que la de Endesa en gas, donde cuenta con el 4%.
La mayoría de expertos que conocen detalladamente el Libro Blanco sobre el mercado de generación eléctrica, no dudan en reconocer como el principal problema del sector eléctrico los factores que distorsionan el precio de la energía y el alto grado de concentración, pues sólo Iberdrola y Endesa controlan el 80%. Ante esta realidad, no es de extrañar que desde todo tipo de organismos se hayan pronunciado duras críticas en contra de la OPA.
El principal inconveniente es que la operación de Gas Natural supone la participación de Iberdrola, el mayor rival de Endesa, de ahí las serias dudas que se plantean en lo que se refiere a la protección de los derechos e intereses de los accionistas minoritarios. Por todo ello, la respuesta de Endesa ha sido clara, ya que consideran incompatible esta OPA con los precedentes nacionales y comunitarios en materia de defensa de la competencia.
En realidad, de haber salido exitosa la Oferta Pública de Acciones de Gas Natural sobre Endesa, se hubiera redibujado el mapa energético español, y muchos son los analistas que consideran que los más perjudicados hubiésemos sido los propios consumidores, debido a un incremento de los precios.