Es necesario conocer qué es el tipo de interés, qué variantes tiene y cómo funciona, ya que de él va a depender la cantidad total y la cuota mensual que tendremos que pagar para amortizar un préstamo solicitado a una entidad financiera.
El tipo de interés es el porcentaje que se aplica al capital pendiente de un préstamo para determinar los intereses que se han de pagar. Existen tres variantes: variable, fijo y mixto:
- El tipo de interés variable depende de las fluctuaciones de los intereses, de forma que se establece una cuota anual que se revisa cada año dependiendo de la reacción de los tipos, especialmente, basándose en el Euribor.
- En el interés variable, podemos beneficiarnos de una bajada de los tipos, sin embargo, también nos arriesgamos a una subida y, por lo tanto, a un encarecimiento de nuestra cuota mensual.
- Con la opción del tipo de interés fijo el interés no varía durante toda la existencia del préstamo. En este caso no depende de las fluctuaciones de los tipos.
- Los préstamos con interés fijo suelen tener un periodo de amortización algo más reducido que los variables.
- El tipo de interés mixto es una combinación de los dos modelos anteriores. Consiste en negociar un interés fijo durante los primeros años de amortización del plan, para posteriormente someterse a un interés variable.
- La principal ventaja del sistema mixto es que ayuda a fijar unas condiciones durante el inicio del préstamo que evitan posibles sorpresas y alteraciones.
- Existe un cuarto modelo llamado variable con techo. Se trata de pactar una cuota máxima dispuesta a pagar por el tipo de interés durante un plazo del préstamo, que suele fijarse en los diez primeros años. Su finalidad es protegerse de un despegue de los tipos.
- Junto al tipo de interés es totalmente recomendable que estudiemos el apartado de las comisiones. Concretamente, las penalizaciones por la cancelación parcial o total del préstamo. Comisiones y tipos de interés han de negociarse de forma conjunta.