Daniel Muñoz es el director general de Letra2, una compañía de servicios jurídicos que ha elaborado un informe en el que queda constatada la crisis de crecimiento que afecta a la gran mayoría de las empresas españolas.
- Según su informe, sólo 1 de cada 4 empresas logran llegar al tercer año de vida. ¿Cuáles son los motivos que producen esta situación?
Hemos analizado los tres últimos años (2002, 2003 y 2004) y hemos constatado que en este periodo se han constituido en España más de 1 millón de empresas. Y en este mismo periodo se han disuelto 750.000, de ahí que sólo 1 de cada 4 sobrevive. La primera razón que explica esta situación es que la mayoría de las empresas de nueva constitución no tienen vocación empresarial, con muy poca vocación de continuidad. De hecho, casi el 60% de las nuevas empresas que se constituyen son personas físicas, autónomos, por lo que no tienen una concepción empresarial como tal. Es simplemente una situación de autoempleo. De las empresas que sí se constituyen como sociedad mercantil, prácticamente el 90% no cuenta con los asesoramientos técnicos necesarios para poder tener una estructura empresarial adecuada. No tienen plan de financiación, ni estructura comercial
Además, el 80% de estas empresas tienen menos de 2 trabajadores, por lo que se trata de pymes muy pequeñas con poca capacidad de financiación. Todas estas razones hacen que estas empresas, al final, desaparezcan.
- ¿Qué medidas podrían aplicarse para tratar de solucionar esta crisis de crecimiento?
La primera es que, a la hora de constituirse una empresa, tenga esa vocación empresarial, esa intención de continuar en el tiempo. Además, también en primer lugar, se debe desechar la autosuficiencia porque cuando se constituye una empresa, la autosuficiencia hace que el empresario sienta que va a poder llevar y gestionar todo lo que implica la empresa. Por tanto, y en segundo lugar, sería conveniente buscar algún servicio de gestión integrado que permita tener una visión global de la empresa. También es importante contar con asesoramiento a la hora de la suscripción de obligaciones, porque muchos empresarios, ante la necesidad de firmar contratos, suscribe muchas obligaciones que no van a poder cumplir. Esta situación se repite continuamente en el sector de la construcción.
- Ustedes afirman que sólo el 15% de los empresarios están preparados para superar la crisis de crecimiento. ¿Qué características poseen estas empresas capaces de hacer frente a esta crisis?
Pues efectivamente hemos comprobado que estas compañías que han sobrevivido poseen esa estructura mínima que nos parece adecuada para acometer un proyecto empresarial. Nosotros hemos realizado una encuesta a 1.000 empresas para ver si tenían una serie de puntos que nosotros consideramos importantes, y nos hemos dado cuenta de que el 90% no contaban con estos requisitos mínimos.
- ¿Considera que este es el principal problema al que se deben enfrentar los emprendedores de nuestro país?
No sé si será el principal, pero sí que es uno de los importantes. El principal problema de las empresas viene por la falta de estructura empresarial, falta de previsión y falta de estrategia. Por tanto, la solución es siempre una gestión adecuada de la empresa. Si el empresario cuenta con datos y previsiones que va analizando de forma periódica, puede establecer soluciones para corregir determinadas actuaciones. El problema es que estas situaciones a veces no se corrigen porque no se saben, se desconocen o no se tienen soluciones para evitar el estrangulamiento de la empresa.
- ¿Cree que las instituciones públicas deberían actuar para intentar solucionar esta situación?
Sinceramente, para mí el principal problema es esa falta de vocación empresarial. A partir de aquí, los poderes públicos cuentan con varias posibilidades: la primera es ayudar a los empresarios a que adquieran esa formación empresarial. Y en cuanto a subvenciones o ayudas a las empresas, yo la verdad es que no soy muy partidario de ellas, sobre todo cuando se conceden en condiciones que prácticamente hipotecan la empresa. En muchas ocasiones, estas subvenciones lo único que hacen es esconder políticas de empleo que a mí no me parecen las más adecuadas para el crecimiento y la estabilidad de las empresas. En definitiva, se trata de una cuestión cultural junto con algún apoyo formativo de este tipo.
- Otro dato significativo de su estudio indica que el 90% de las nuevas empresas creadas no realizó ningún estudio de mercado. ¿Puede ser este un hecho clave para que se reduzca la vida de estas compañías?
El estudio de mercado es la guinda a este despropósito, pero existen otras muchas deficiencias. Por ejemplo, el hecho de disponer de un capital insuficiente lo hemos detectado en numerosas empresas. También hemos encontrado que otras muchas carecían de un plan de financiación o de un presupuesto de ejecución. La mayoría de estas empresas tampoco contaban con personal de administración, ni con asesoramiento a la hora de la contratación. Todo esto nos hace concluir que el 90% de las empresas consultadas carecen de estos requisitos mínimos para superar la crisis de crecimiento.