Dependiendo de diferentes factores, como la necesidad de liquidez o nuestro grado de aceptación del riesgo, decidiremos invertir a corto, medio o largo plazo.
Dependiendo de diferentes factores, como la necesidad de liquidez o nuestro grado de aceptación del riesgo, decidiremos invertir a corto, medio o largo plazo. Tomaremos la decisión tras conocer los siguientes aspectos:
1- El riesgo que estamos dispuestos a asumir condiciona, en gran medida, nuestro modo de invertir.
2- Generalmente, riesgo y rendimientos van unidos de la mano, por lo que a menor riesgo, menor posibilidad de lograr una mayor renumeración.
3- Los que son poco arriesgados suelen apostar por la inversión a largo plazo.
4- Aquellos que sí aceptan algunas fluctuaciones del mercado persiguen el equilibrio entre rendimientos a largo plazo y posibles pérdidas a corto.
5- El tercer perfil del inversionista es aquel agresivo, con una excelente predisposición al riesgo. Su inversión se basa en la tolerancia de rendimientos negativos a corto plazo, esperando obtener el máximo beneficio a largo.
6- En las inversiones a corto plazo las fluctuaciones del mercado de valores representan un alto factor de riesgo.
7- Este riesgo disminuye para los inversores a largo plazo.
8- No obstante, también juega un papel importante la liquidez, es decir, la necesidad de acceder a la inversión y su rendimiento a corto plazo.
9- Por este motivo, es importante determinar cuándo necesitaremos recuperar nuestro dinero.
10- Teniendo en cuenta el factor liquidez, los que invierten a corto plazo precisan el capital en poco tiempo, entre 1 y 5 años. Aquellos que lo hacen a medio, no lo retirarán hasta 5 o 10 años. Por último, los inversionistas a largo plazo pueden prescindir de su inversión en 10 o 15 años.
El mejor consejo para invertir es ser consciente del riesgo que estamos dispuestos a asumir, así como la necesidad inmediata de liquidez.