Una OPA es una Oferta Pública de Adquisición de Acciones u otros valores. Se trata de una propuesta que puede ser aceptada o no por la sociedad afectada, dando lugar a términos tan conocidos como OPA hostil.
Una OPA es una Oferta Pública de Adquisición de Acciones u otros valores. Se trata de una propuesta que puede ser aceptada o no por la sociedad afectada, dando lugar a términos tan conocidos como 'OPA hostil'.
Entre los diferentes valores que dan derecho a suscripción o adquisición de acciones, se encuentran los derechos de suscripción, las obligaciones convertibles y los 'warrants'.
En una Oferta Pública de Adquisición de Acciones, el posible comprador comunica públicamente su voluntad de hacerse con un número concreto de acciones de una compañía, dentro de un plazo determinado. La participación empezará a ser de envergadura cuando se llegue o se supere el 25% del capital de la sociedad afectada.
Este fenómeno se da dentro del mercado de valores y está dirigido a aquellas personas que tienen acciones de la compañía. A éstas se les ofrece un precio de adquisición para cada uno de los títulos, que suele ser más alto que el del mercado, pues se persigue la aceptación totalmente voluntaria. En cuanto al objetivo de la OPA, suele ser la toma de control de la sociedad, así como mejorar el grado de control.
Una OPA puede ser amistosa, es decir, existe un acuerdo entre el comprador y los directivos de la compañía, pero también puede ser hostil, cuando no se llega a ningún entendimiento entre ambos.
Para entender mejor los principales aspectos que debemos conocer sobre la Oferta Pública de Adquisición de Acciones, contamos con el siguiente decálogo que los resume:
1- La OPA se produce cuando alguien (oferente), quiere conseguir acciones de una sociedad, cuyo capital está, todo o una parte, admitido a negociación en la Bolsa de Valores.
2- Con una OPA, el oferente consigue una participación significativa en el capital con derecho de voto de la sociedad.
3- Por participación significativa se entiende aquella que iguale o supere el 25% del capital de la sociedad afectada.
4- Algunos de estos valores son las obligaciones convertibles, los 'warrants', el derecho a suscripción, o la adquisición de acciones.
5- Si el objetivo es la toma de control, la OPA puede ser pactada con quienes dirigen la sociedad.
6- El problema aparece cuando no hay acuerdo y el comprador quiere tomar el control de forma hostil, de manera que el accionista que lanza la OPA plantea un precio de compra superior al que tiene en Bolsa.
7- Ante un precio más ventajoso que el actual, muchos son los accionistas que deciden vender sus títulos.
8- De esta forma, los gestores que rechazan la OPA están obligados a mantener el apoyo de la mayoría del capital. Si no lo consiguen, perderán el control de la sociedad.
9- Por otra parte, es importante saber que los inversores que lanzan una OPA suelen aprovechar las etapas en que las cotizaciones están más bajas, así abaratan considerablemente el coste de la operación.
10- Una OPA hostil puede provocar el lanzamiento de una contra-OPA por parte de la sociedad.
Una vez conocidas las principales características de la Oferta Pública de Adquisición de Acciones, es importante saber, también, que existe otro tipo de OPA, llamada de exclusión, llevada a cabo por el propio equipo gestor para que la empresa abandone la Bolsa.