Los analistas informan que después de años de excelentes resultados, ha llegado la incertidumbre a la Bolsa.
Los analistas informan que después de años de excelentes resultados, ha llegado la incertidumbre a la Bolsa.
Los inversores deben tener cuidado, ya que la Bolsa no atraviesa su mejor momento. Después de más de dos años de una total certidumbre en el Ibex, presentando una volatilidad próxima al 10%, las últimas caídas han supuesto una nueva realidad que asusta a muchos analistas.
El hecho es que el índice de volatilidad prácticamente se ha multiplicado por dos en sólo un mes, situándose en el 20%. Así lo demuestra el informe facilitado por el mercado secundario oficial de derivados, MEFF:
-Catorce de las últimas veinticuatro sesiones del Ibex han supuesto oscilaciones superiores al 1%.
-En ocho casos la variación ha sido en sentido negativo.
La volatilidad no suele ser un aspecto muy positivo para los inversores, el propio MEFF asegura que cuando más volátil es un activo, mayor es la probabilidad de obtener grandes beneficios o grandes pérdidas, así que mayor es su riesgo. De hecho, la principal consecuencia de este fenómeno supone una compresión de los precios.
En cuanto a los expertos, Jordi Padilla, de Atlas Capital, cree que los mercados han caído en poco tiempo porque muchos inversores han cogido miedo y no quieren invertir a precios que hace un tiempo hubieran visto como muy atractivos. De esta forma, los clientes se sienten más tranquilos teniendo un mayor porcentaje de liquidez en sus carteras.
Esperando ver cómo evoluciona la Bolsa, no debemos obviar que en el pasado mes el Ibex perdió 1.000 puntos, así que muchos inversores han visto como sus beneficios han disminuido. Concretamente, la ganancia acumulada en el año del 12,6% ha caído al 3,4%. Se trata de una bajada importante, no obstante, nadie quiere hablar de hecatombe, ya que ha habido recortes mucho mayores, llegando a alcanzar el triple de los niveles actuales.
En este contexto, cobra fuerza el protagonismo de los inversores cualificados. Así lo considera Álvaro Vitorero, de Urquijo Bolsa, que asegura que el aumento de la volatilidad sirve para hacer estrategia de derivados. Cree que cuando tenemos opciones de compra o de venta a un precio determinado, las posibilidades de que se alcance ese precio crecen a medida que aumenta la volatilidad, y disminuyen si ésta desciende.
Si seguimos con las opiniones de los expertos, es necesario hablar de Antonio Salido, de Fidelity, que piensa que cuando el mercado se vuelve volátil hay que regresar a los conceptos básicos: diversificar, ir a más largo plazo y ser consecuente con el perfil de riesgo.
La gestora para la que trabaja Salido puso en marcha un trabajo de investigación cuyo principal objetivo era demostrar que mantener la inversión puede ser más rentable que perseguir las tendencias del mercado. De esta forma, el principal resultado del estudio ha sido que en la última década, el S&P 500 ha supuesto una rentabilidad media anualizada del 11,5% a aquellos que han mantenido la inversión durante todo el tiempo.
El hecho es que la incertidumbre y el riesgo han llegado a la Bolsa, así que si queremos entrar en el juego, hemos de estar dispuestos a asumir un mayor peligro de pérdida.