Todavía existen una gran cantidad de pesetas que no han sido canjeadas por euros, una situación que, ante todo, beneficia al propio Banco de España.
Todavía existen una gran cantidad de pesetas que no han sido canjeadas por euros, una situación que, ante todo, beneficia al propio Banco de España.
Muchos son los españoles que no se resignan a abandonar definitivamente las antiguas pesetas, así que conservan en su poder todo tipo de monedas y billetes. Esta situación no dejaría de ser anecdótica sino fuera porque la cantidad es más que considerable.
Todas estas pesetas sumergidas han supuesto para el Banco de España multiplicar por tres los beneficios netos en 2005, hasta situarse en los 2.761 millones de euros. Lo más llamativo es que ese mismo año el organismo informó sobre su intención de pasar a reservas parte del volumen ingente de pesetas no canjeadas, asegurando que ya no iban a ser cambiadas por diversos motivos, como puede ser el deterioro o el coleccionismo. Por aquel entonces, las pesetas no devueltas ascendían a 300.000 millones.
Gracias a esta acción, la entidad pública consiguió unos beneficios de 1.000 millones de euros en el ejercicio 2005, lo que significa que este traspaso a reservas supone casi la mitad de los beneficios netos logrados por el Banco.
Para 2006, existe la posibilidad de que ocurra lo mismo, aunque todavía se desconoce si se llevará a cabo esta práctica por segundo año consecutivo. De momento, la última información sobre la situación de pesetas no canjeadas indica que todavía no se ha entregado una cantidad valorada en 1.844 millones de euros. Concretamente, los datos hablan de 1.107 millones en billetes y 827 millones en monedas.
De cualquier forma, los ciudadanos que tengamos pesetas y queramos cambiarlas tenemos todo el derecho del mundo a hacerlo, de hecho, existen establecimientos comerciales que todavía aceptan esta moneda para realizar todo tipo de compras. Sin olvidar que el Banco de España está totalmente obligado a canjear hasta la última peseta que le llegue, ya que no puede negarse a canjear las antiguas monedas y billetes.
Siendo realistas, es muy probable que gran parte de esta suma nunca sea canjeada, pues los cambios de pesetas cada vez van a menos. Así, en el 2005 se entregaron 1,6 millones de billetes de pesetas por valor de 47 millones de euros, cifra que supone un descenso del 37% respecto a lo canjeado durante el 2004. En cuanto a las monedas, la caída ha sido del 27%, al cambiarse únicamente una cantidad por el valor de 5 millones de euros. Evidentemente, el mayor beneficiado es la entidad financiera.
Por otra parte, el Banco de España ha hecho un llamamiento sobre el mal estado en el que se encuentran los billetes, gravemente deteriorados, especialmente los de menor valor, destacando el de cinco euros. Este caso es especial, ya que su calidad es considerablemente inferior al de otros billetes, sin olvidar que es uno de los más empleados. Desde el organismo se estudian iniciativas encaminadas a mejorar su calidad.
El hecho es que el pasado año el Banco de España se vio en la obligación de retirar 830 millones de billetes, cifra que supone un 27% más que en el ejercicio anterior. La mayoría de los que se inutilizaron fue por causas relacionadas con un importante deterioro. Este fenómeno no sólo ocurre en nuestro país, en absoluto es un hecho aislado, aunque sí es cierto que en España se está produciendo a unos niveles bastante altos.