Si un sueldo es justo o no siempre estará en función de lo que uno mismo considere de manera subjetiva.
1.- Si un sueldo es justo o no siempre estará en función de lo que uno mismo considere de manera subjetiva.
2.- Como norma general, las personas más cualificadas académicamente obtienen mejores revisiones salariales que las que tienen estudios básicos. Este extremo queda distorsionado cuando se trata del primer empleo, en que existe mayor igualdad. Con el tiempo, en una misma estructura empresarial, quienes poseen estudios universitarios tienden a doblar en ingresos a los no cualificados.
4.- Debemos valorar como parte de nuestra retribución los tickets para comidas, teléfono móvil, planes de pensiones, vehículos de empresa, cursos de formación y otros bienes que corren a cargo de la empresa.
5.- La norma general "igual trabajo, igual salario" no siempre se cumple: diferentes individuos no desempeñan las mismas labores con la misma eficiencia.
6.- No debemos comparar nuestro sueldo con el de otras personas de nuestro entorno laboral: lo que cuenta es la productividad total cada puesto de trabajo.
7.- Sí podemos tomar como parámetro aproximado lo que cobran en otras empresas personas con idénticas funciones a las nuestras. Para ello, podemos leer las ofertas de empleo en la prensa o en Internet.
8.- Las circunstancias personales (gastos familiares, situaciones particulares, etc.) ya no son tenidas en cuenta por las empresas a la hora de establecer las retribuciones.
9.- La lealtad, la responsabilidad o el cumplir con nuestro trabajo no es argumento suficiente para considerar que debemos cobrar más: estos elementos son deberes de cualquier empleado.
10.- Existen sitios web que pueden ofrecer una aproximación a lo que sería un salario justo para cada situación profesional, como www.tusalario.es o www.cuantoganas.com