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8 de enero de 2009, 7h45
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Rusia y Ucrania aceptan que la UE envíe observadores tras el corte del suministro de gas
Por
CONSUMER.es EROSKI
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El origen de la disputa está en los precios. España no se verá afectada porque compra el gas a Argelia
La Unión Europea (UE) se ha involucrado de lleno en la disputa político-comercial de Rusia y Ucrania por el gas, después de que Moscú decidiera cortar el suministro a Europa de este combustible en medio de una ola de frío polar. Ambos países han aceptado que Bruselas envíe observadores a las fronteras para verificar el volumen de los recursos que llegan a territorio ucraniano y el que sigue efectivamente hacia la UE después por los gasoductos que cruzan aquella república.
A comienzos de mes, como ya hiciera hace tres años y por razones similares, la empresa rusa Gazprom inició una reducción progresiva de suministros por los gasoductos que surten a Ucrania y, después, a la UE. El origen de la disputa está en los precios: Ucrania ofrece a Gazprom 201 dólares (147 euros) por 1.000 metros cúbicos de gas, menos de la mitad de lo que la compañía rusa exige.
El problema para la UE es que en cuestiones energéticas, la Europa comunitaria es dependiente de Rusia, que cubre el 40% de sus necesidades de gas, pero el 80% de éste pasa por Ucrania.
El desacuerdo persiste y diversos países europeos, empezando por los más orientales, han comenzado a padecer cortes en el suministro. Moscú acusa directamente a las autoridades ucranianas de "robar" el gas que transita por su territorio camino de la UE y estas lo niegan.
España, en principio, no se tendría que ver afectada por el corte del suministro de gas ruso, ya que compra la mayoría de este combustible que consume a Argelia, y el resto viene por barco.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, manifestó ayer que, de seguir las cosas así, Rusia y Ucrania serían considerados "socios no fiables" para Europa.
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