Para invertir bien hay que planificar cuál es el tipo de divisa que nos interesa.
Para realizar una inversión hay que planificar cuál es el tipo de divisa que nos interesa, los resultados que dará y el tipo de cambio que más rinde en el mercado financiero.
Los tipos de divisas oscilan unas con otras dentro del mercado monetario mundial debido a los distintos cambios que varían constantemente en función de las variables económicas.
De este modo, entre los cambios que provocan modificaciones en los tipos de moneda destaca el crecimiento económico, la inflación y el consumo interno.
En la actualidad los tipos de divisas más rentables son el euro, la libra esterlina o el franco suizo, ya que estas monedas ofrecen una gran estabilidad y la variación en sus cotizaciones, pero nunca implican un gran riesgo para el inversor. Sin embargo, en tiempos de crisis: ¡Precaución!
Para empezar, hay que conocer el precio de la moneda, que se determina en el mercado de divisas, que es el mercado financiero base de todos los que existen a nivel mundial. Se trata de la sede central de este tipo de inversiones. En él se establece el valor de cambio de las divisas con las que se realizarán los flujos monetarios internacionales.
¿Bajo qué posición elegimos una u otra moneda? La elección de los tipos de divisa consiste en un doble cambio en el que por un lado se establece un precio para el comprador y, por otro, se fija otro para el vendedor. Un trueque en el que participan al menos dos personas, una posición compradora, que es el precio que el intermediario va a pagarnos por adquirir nuestra moneda; y una posición vendedora, que nos indicará el precio que costará comprarle la divisa al intermediario, ya que es éste el que posteriormente nos la venderá.
Sin embargo, la recesión debilita unas monedas mientras refuerza muchas otras. Es ahí donde entra el papel de las monedas que hasta ahora se consideraban fuertes, ¿les queda recorrido o se están agotando? ¿Cómo afecta eso a los fondos de inversión? ¿Nos interesa empezar a apostar por un fondo en dólares? ¿Yenes? ¿Franco suizo? ¿Economías emergentes?
Los expertos aseguran que hay que lanzarse y tener en cuenta dos aspectos fundamentales, si se trata de una inversión a corto plazo o a largo plazo.
En el caso de inversiones a corto plazo, por ejemplo, se puede apostar por el euro, que parece que aún mantendrá su fortaleza. Pero si se trata de una a largo plazo, hay que tener en cuenta que el dólar, por ejemplo, recuperará poco a poco lo perdido. Además, los analistas tienen puestas sus miradas en las monedas de países con economías emergentes, en divisas más exóticas.