Además de lo básico, y para seducir a clientes más exigentes acostumbrados a procurar a su mascota un mimo exquisito, algunos centros ofrecen un trato personalizado. Las residencias más lujosas cuentan con servicio de peluquería y acicalamiento, baños, desparasitaciones externas e internas, hilo musical, venta de accesorios, criadero de razas exclusivas, atención profesional las 24 horas del día, limpieza y desinfección diaria del hábitat de la mascota, y hasta análisis de material fecal, servicio veterinario propio 24 horas y pienso especial de gama alta con gran palatabilidad. También disponen de caniles independientes, con desagüe y bebedero automático, cama diseñada con madera especial antihumedad y calefacción en suelo con control individual, juguetes, pantalla fluorescente para visibilidad nocturna, así como amplios parques de recreo con arena de río para procurar la máxima limpieza y desinfección en las zonas comunes, vigilancia permanente del recinto, e incluso circuito cerrado de televisión o sistema de alarma conectada con central de seguridad. Para no dejar ni un detalle al azar, tienen instalaciones automáticas antimosquitos, instalaciones especiales para el hospedaje en periodo de celo y partos, e incluso cuidados de posparto, lactancia, postoperatorio y cuidados especiales de convalecencia. Otros centros incluyen en su oferta de confort y bienestar masajes, terapias naturales, hidroterapias o bañera de hidromasaje junto con una amplia oferta estética canina y felina: corte de uñas, limpieza de oídos y de glándulas anales. Para garantizar que el animal realice actividad física, hay residencias con polideportivo, piscina y pista de juegos, especial servicio de musculación en espacio para actividades físicas, piscina de baño y chapoteo y rehabilitación en gimnasio o piscina.
El catálogo de ofertas se completa con servicios de educación y adiestramiento: desde el asesoramiento y consejos de educación básicos hasta la promesa de solucionar problemas de conducta, modificación de conductas inadecuadas, cursos de formación para dueños, cursos para cachorros, jóvenes y adultos, terapia de sociabilización, cursos para formar adiestradores profesionales, servicio de reciclaje o servicio de etología (psicología canina). Por otro lado, se imparten cursos de adiestramiento y obediencia, y hay grupos de "agility" (deporte que consiste en que los perros, conducidos por sus guías sean capaces de superar obstáculos. Se practica como ocio o de forma competitiva haciendo que el perro bordee obstáculos siguiendo un orden determinado en un determinado límite de tiempo) y "handling" (preparación de animales para su presentación en exposiciones de belleza). Otros servicios adicionales que sólo ofrecen algunas residencias son guardería de día (09:00 a 18:00 horas), informe diario por correo electrónico o mensaje telefónico, cámara web que permita el seguimiento continuado del cuidado del animal por parte de su dueño, servicio de adopción de mascotas asociado a protectoras de animales, servicio funerario (tramitación de papeleo, sacrificio, incineración y retiro de cenizas) o de agencia de encuentros entre animales para su cruce o servicio a empresas de perros actores.
Canguro a domicilio
Ante la escasez de plazas en las residencias, una solución alternativa que empieza a cobrar fuerza es el cuidado al animal en el propio domicilio. La atención de mascotas en su propia casa establece diferencias entre perros y gatos. En el primer caso, el servicio se cubre con tres paseos al día de unos 20 minutos de duración, y el canguro se compromete a lavar los platos de la comida y agua de la mascota a diario. Si la mascota es un gato, la visita será dos veces al día y se le cambiará la arena y suministrará agua, alimento, arena o medicamentos en la dosis previamente acordada con el cliente. En ambos casos, el servicio se completa con una llamada informativa al cliente al final del día para informar del estado de la mascota. La tarifa media es de 30 euros por día para perros y 20 euros por día para gatos.
El "dog walking" o servicio de paseadores de perros se publicita en la prensa, páginas web, Facebook... y ya se solicita en las áreas metropolitanas de ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona, ciudad que reúne un mayor número de clientes. Los paseadores de perros profesionales, importados de ciudades como Buenos Aires, Nueva York o Toronto, aseguran, por 5 u 8 euros la hora, salidas diarias, semanales o mensuales, recogen al animal en su domicilio y ofrecen correas y hasta collares de repuesto, agua, y teléfono móvil para procurar una conexión constante con los clientes que así lo deseen. Además de pasear al animal, lo transportan en vehículos especiales, recogen las heces, lo llevan al veterinario o peluquería, e incluso le dan un baño si así se solicita.
NO SÓLO PERROS
La mayoría de los centros se diseñan para albergar perros. Otro tipo de animales, como los gatos, pueden permanecer en una vivienda con mayor facilidad al no necesitar cuidados profesionales particulares. Además, como indican algunos expertos, los gatos se estresan con mayor facilidad que los perros y tienen más apego al lugar en que residen. Algunos animales de menor tamaño o diferentes características, como pequeños roedores, tortugas o aves enjauladas, pueden quedarse a cargo de una persona de confianza durante el tiempo necesario. De todos modos, y aunque en escaso número, también pueden encontrarse albergues para este tipo de mascotas.
La tarifa exigida es proporcional al tamaño del animal: si el coste residencial por noche de un perro se fija en 15 euros, para un gato es de 10 euros, para conejos, loros y cacatúas, de 5 euros y de 4 euros para canarios, periquitos, agapornis, ninfas o diamantes, hamsters, cobayas, ardillas o ratones; en esta última clasificación el coste se fija por jaula, sin importar el número de aves o pequeños roedores que incluyan cada una de ellas.