El inversor tiene la posibilidad de comprar y vender este tipo de acciones no sólo en el Mercado Continuo español, sino en los parqués internacionales. Una de las posibilidades más factibles para sus intereses es hacerlo a través del "Euro Stoxx-50". Si bien la presencia del sector de las telecomunicaciones y nuevas tecnologías tiene un papel modesto en la renta variable española, el panorama europeo cambia sensiblemente, con la presencia de una amplia oferta de valores de primera fila y un gran volumen de contratación.
El abanico de posibilidades es muy amplio, y abarca diversas actividades: Desde las "telecos" puras como France Telecom, Deutsche Telekom o Telecom Italia, a las empresas de telefonía móvil como Motorola, Nokia o Siemens, pasando por los fabricantes de componentes electrónicos (Alcatel, Philips o Schneider). Las opciones de invertir son mayores que en nuestro país, y tomar posiciones en la renta variable europea otorga ciertas ventajas al inversor frente al mercado nacional: empresas fuertemente consolidadas y líderes en cada uno de los sectores, una oferta diversificada y, en opinión de ciertos analistas, algunas a precios realmente atractivos. A cambio, tienen el inconveniente de que operar en estos mercados acarrea un incremento en las comisiones que aplican las entidades financieras, que pueden incluso llegar a doblar las tarifas nacionales, aunque también se puede conseguir una tarifa plana.
Otra posibilidad es invertir en el mercado tecnológico de Estados Unidos, en donde está ubicado el Nasdaq, que corresponde al mercado electrónico de acciones de ese país. En él cotizan más de 3.300 compañías que intercambian en promedio más acciones por día que cualquier otro mercado norteamericano y, por supuesto, que de cualquier otra latitud. Se caracteriza por comprender las empresas de alta tecnología en electrónica, informática, telecomunicaciones, biotecnología, etc. Sus índices más representativos son el Nasdaq 100 y el Nasdaq Composite. Empresas tan importantes y conocidas como Apple, Microsoft, Hewlett-Packard, Verizon, Google, Dell o Amazon pueden ser contratadas por inversores españoles, aunque para ello deban buscar una entidad financiera que opere en este mercado, y pagar comisiones sensiblemente mayores a las que se abonan normalmente en las operaciones nacionales. Por término medio, son de un mínimo de 20 euros para operaciones superiores a 50 dólares o de un 0,10% sobre la liquidación de la operación (compra o venta).
Para operar con el mercado tecnológico norteamericano se recomienda no introducir ordenes "por lo mejor", ya que el precio de ejecución puede variar sustancialmente dependiendo de la oferta o demanda existente. En las órdenes de compra, se recomienda precaución, ya que si el cambio límite se encuentra por encima del precio de mercado, se podría ejecutar a ese precio. El "broker" puede, de forma discrecional, rechazar una orden cuando el precio límite de ésta, esté alejado del precio real de mercado.
ASPECTOS A TENER EN CUENTA PARA OPERAR EN TECNOLÓGICAS
Debido al amplio y poco homogéneo grupo de empresas que componen este sector, las pautas para operar con estos valores no están muy definidas. Pero, de forma general, puede hablarse de una serie de ventajas e inconvenientes en su contratación que pueden ayudar al pequeño y mediano inversor a meditar la conveniencia o no de tomar posiciones en el sector tecnológico y de las telecomunicaciones.
Ventajas:
- Son empresas que están en continua innovación y aplican los últimos adelantos tecnológicos.
- Se pueden aprovechar los movimientos corporativos que se están produciendo en los últimos años en este sector.
- Muchas compañías tienen unas expectativas de crecimiento altas, que pueden reflejarse en un momento dado en las cotizaciones.
- Desligando lo que son empresas con un negocio sólidamente implantado de las que tan sólo generan expectativas, se puede conseguir una buena inversión.
Desventajas:
- La mayoría de estas empresas no ofrece una rentabilidad por dividendo, lo que no las hace atractivas de cara a los inversores más conservadores.
- Muchas veces se fundamentan en expectativas y no en realidades y, si éstas no se cumplen, el mercado se encarga de ajustar los precios, corriendo el riesgo de que las cotizaciones caigan bruscamente.
- Es difícil precisar el área de negocio a la que se dedican, no es lo mismo trabajar con telefonía que fabricar componentes electrónicos, u operar con actividades relacionadas con biotecnología.
- Son muy volátiles, lo que las hace muy apetecibles para los especuladores más radicales; pueden bajar (y subir) un 30% en pocas sesiones.
- Exceptuando a Telefónica -y en alguna medida a Indra-, tienen poco o nulo peso específico en el Mercado Continuo español.