La Paz, 25 jul (EFE).- El Gobierno de Evo Morales presentó hoy al Congreso boliviano el proyecto de ley de reforma del sistema de pensiones, que establece la exclusión de las gestoras privadas, una española y otra suiza, de la administración de las jubilaciones.
La Paz, 25 jul (EFE).- El Gobierno de Evo Morales presentó hoy al Congreso boliviano el proyecto de ley de reforma del sistema de pensiones, que establece la exclusión de las gestoras privadas, una española y otra suiza, de la administración de las jubilaciones.
El ministro de Hacienda, Luis Arce, informó hoy en el Palacio de Gobierno que la propuesta "recoge esencialmente todas las preocupaciones de los trabajadores, incorpora a todos los sectores y ofrece una mayor posibilidad de cohesión".
El proyecto ha generado polémica entre empresarios, sindicatos y organismos de regulación de pensiones desde que se conoció que el Gobierno de Morales pretende dar al Estado la gestión de los aportes para la jubilación manejados ahora por las gestoras privadas.
El sistema está controlado desde hace once años por la entidad española "Previsión" del español Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y por "Futuro" del grupo suizo Zúrich Financial Service.
Informes de fines del 2007 señalan que esas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) controlan más de 2.200 millones de dólares y tienen 1,2 millones de cotizantes.
Según el Gobierno, las AFPs "no han hecho una inversión adecuada de los recursos" y el actual sistema deja fuera de las jubilaciones a muchos sectores laborales del país.
El proyecto de ley está basado en una propuesta presentada por la Central Obrera Boliviana (COB) y contempla los principios básicos de universalidad, solidaridad, sostenibilidad y el respeto de los aportes de los ciudadanos, según el titular de Hacienda.
Sin embargo, la COB, una entidad sindical venida a menos en el último tiempo, no está de acuerdo con los cambios que el Gobierno hizo de su propuesta y ha anunciado protestas y huelgas pero no ha contado con apoyo.
Arce insistió en que la propuesta recoge "en lo esencial" las demandas sindicales y se mostró abierto a "discutir cualquier tema" en el Congreso para mejorarla.
En el Parlamento, el partido oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) controla la Cámara de Diputados, mientras que el opositor Poder Democrático y Social (Podemos, derecha) domina el Senado.