Dentro de los denominados servicios de valor añadido, se engloban distintas opciones que se ofrecen a los usuarios desde estos números de teléfono, como la posibilidad de conectarte directamente con el número solicitado sin necesidad de tener que realizar otra llamada, o recibir la información en un mensaje corto o por un fax.
El problema de estos servicios extra es que algunas veces pueden suponer un coste adicional para el usuario. Por ejemplo, si se solicita un número de la ciudad desde la que se llama y la conexión con él, se paga por esa llamada el precio por minuto de la llamada a un 118, cuando si se colgara el teléfono y realizara otra llamada el coste correspondería al de una llamada metropolitana, llegándose a ahorrar más de la mitad de dinero. Desde la UCA/UCE, Aurora Tagua recomienda que no se acepte la progresión de llamada porque “en la mayoría de los casos no interesa”.
En el caso del 11818, la CMT le prohíbe la prestación de servicios de valor añadido, ya que está incluido en el Servicio Universal, y tal y como notificaron recientemente, podría suponer “el establecimiento de barreras de entrada para los nuevos operadores que quieran prestar sus servicios en este mercado de servicios de consulta, que empieza ahora a abrirse a la competencia”.
Para Rubén Sánchez, vocal de FACUA, la progresión de llamadas cuenta con unas tarifas completamente “abusivas”, por lo que aconseja que sólo se utilice este servicio si se hace a través del 11822, ya que es el único que cobre la tarifa que costaría esa llamada si se cuelga y se vuelve a marcar.