A pesar de ser un servicio que lleva casi 8 meses en funcionamiento, la información que se ha ofrecido a los usuarios ha sido bastante escasa. Ésta es una de las quejas fundamentales de la UCA/UCE. Tagua critica que han surgido muchos números que empiezan por la misma cifra, hecho que despista al consumidor. En su opinión, es un dato relevante porque la diferencia de precios es muy significativa. También apunta que, desde su asociación, han recibido muchas quejas de personas que no se dan cuenta de lo que están pagando hasta que reciben la factura de teléfono en casa.
Desde la Asociación de Internautas, Víctor Domingo defiende que desde que desapareció el 1003, se ha instalado la confusión, la información es nula y cuando no, engañosa y poco fiable. Asegura que por ahora la liberalización del 1003 perjudica al usuario porque la información es la misma, procede de la base de datos de telefónica, pero sale más caro el servicio y el usuario desconoce quién se lo esta dando. “Nuestra queja se centra en que se liberalice un mercado donde predomine la reventa del servicio no se diferencien las distintas prestaciones”. “En resumen, pagamos más por lo mismo”, añade.
Sánchez, por su parte, critica la actuación del Ejecutivo con respecto a la liberalización del 1003. La FACUA cree que no se ha dado la información correcta sobre este cambio “por el afán del Gobierno de fomentar la competencia”. Su reproche es que no haya informado a los consumidores de que el 1003 seguía existiendo, pero ahora como el 11818. Es decir, que no se haya difundido que este número tiene un precio regulado por la Administración.