El número de emergencias 112 es una realidad de ámbito europeo, impuesta a través de una normativa comunitaria. Detrás de esta sucesión de dígitos se encuentra un centro que coordina y plantea la asistencia en situaciones de riesgo personal o colectivo expuestas por los ciudadanos.
En definitiva, los objetivos de esta herramienta son:
- Facilitar a toda la población los servicios de emergencia.
- Gestionar la demanda de la salud pública en situaciones críticas.
- Coordinar los operativos existentes en cada región.
En España, los 112 dependen orgánicamente de cada comunidad autónoma. Debido a su carácter, este servicio atiende a cualquier persona, ya sea nacional o extranjera, de forma totalmente gratuita. Así funcionan:
¿Cuándo y cómo utilizarlo? Es un número para la atención de urgencias y emergencias, exclusivamente. No se debe utilizar en otros casos, ya que cualquier llamada ‘superflua’ es una rémora para su normal funcionamiento y puede entorpecer su agilidad y colapsar la línea. Existen otros números específicos para necesidades que no son críticas: atención en carretera, 061 (ambulancias), 091 ó 092, entre otros.
¿En qué idiomas atiende? Además de en castellano, y en el resto de idiomas oficiales en aquellas zonas bilingües -Galicia, Cataluña, Valencia, Islas Baleares y País Vasco-, lo hace también en otras lenguas europeas. En España, por ejemplo, los operadores de estos servicios prestan la ayuda pertinente en inglés, francés, alemán o portugués. En otros países europeos se da la misma atención plurilingüe.
¿Dónde funcionan los 112? Las llamadas al 112 son universales. Se pueden realizar desde cualquier punto de la UE, bien con teléfonos fijos o bien a través de terminales móviles. De hecho, aunque éstos se encuentren sin cobertura permiten la comunicación con los dispositivos de urgencia pulsando los tres dígitos.
¿Cómo canalizan las llamadas? En cada comunidad autónoma las peticiones de información y auxilio se canalizan a través de los centros 112 locales existentes. Éstos distribuyen las llamadas de forma sistemática, al facilitar hasta tres cauces diferentes de atención. Son los siguientes: fuego, rescate y salvamento; Policía; y Emergencia médica.
¿Cómo funcionan? La misión de los 112 comienza con la recepción de la llamada de auxilio o información. Un técnico de emergencias valora la gravedad de la petición de ayuda y sugiere la intervención de los profesionales adecuados para responder de forma precisa a la urgencia.
¿A quién coordina? Aglutinan bajo su gestión los recursos de Servicios de emergencias sanitarias (UVI móvil), bomberos, policía, socorristas, ambulancias, helicópteros, Protección Civil, o centros médicos, entre otros.
¿Con quién colabora? Mantienen cauces de comunicación continua con organismos privados que pueden tener una incidencia pública, como centrales nucleares, presas, sociedades de asistencia en carreteras, grupos de perros de búsqueda, donantes de sangre o sociedades de espeleología o de montaña, entre otros.
¿Cómo se anticipa a las tragedias? Todas las actuaciones desarrolladas se llevan a cabo en contacto con las administraciones públicas competentes en cada caso. También, desde estos centros operativos se perfilan y diseñan los planes y dispositivos de emergencias ante situaciones de hipotético riesgo en áreas susceptibles de necesitarlo, por ejemplo, aeropuertos. Estas planificaciones son la base de simulacros que reproducen las peores situaciones de crisis, como forma de preparación ante ellas, si es que llegan.