Es un tópico que a la vuelta de las vacaciones acude puntual a su cita: después de la intensa convivencia durante los meses de estío, los divorcios se disparan. Aunque este año la manida frase ha chocado de frente con la crisis. Claro que también han caído los enlaces. En 2008 se contrajeron un total de 196.613 matrimonios, cerca de 8.200 menos que en 2007. Sin embargo, la estadística no contempla todavía el número de divorcios tramitados vía on line. Las primeras páginas web españolas que comenzaron a ofrecer este servicio lo hicieron en el año 2002, pero fue a raíz de la entrada en vigor de la nueva ley del divorcio cuando la oferta aumentó de forma notoria.
Requisitos
Para tramitarlo a través de Internet, el divorcio debe ser una decisión tomada por los dos cónyuges. La legislación española contempla dos tipos: el consensuado, o de mutuo acuerdo, y el contencioso, en el que uno de los miembros de la pareja lo solicita de forma unilateral. Desde 2005, año en el que se reguló el conocido divorcio exprés, las parejas pueden anular la relación contraída sin esperar dos años de separación previa y sin tener que objetar causa alguna para ello.
Un divorcio de mutuo acuerdo puede solicitarse como tal, siempre y cuando se cumplan las siguientes condiciones:
- Desde la fecha del matrimonio deben haber transcurrido tres meses.
- No es preciso que la pareja se haya separado con anterioridad.
- Para ser tramitado, hay que presentar la demanda y un convenio regulador en el que consten los pactos alcanzados respecto a la guardia y custodia de los hijos, si los hay, el régimen de visitas, pensiones de manutención y todo lo relacionado con los bienes comunes de la pareja
- Ambas partes deben estar dirigidas por un abogado y representadas por un procurador.
¿Cómo es el procedimiento?
La forma de proceder de la mayoría de los portales que se dedican a gestionar los divorcios a golpe de ratón es similar. En primer lugar, la pareja interesada debe contactar a través de un formulario disponible en su web. Otras veces, primero tienen que enviar un correo electrónico para que la empresa mande ese documento. En él, además de facilitar los datos personales, se avanzan los acuerdos previos que el matrimonio haya alcanzado sobre los bienes comunes y los hijos.
Con este formulario, el portal redacta un primer borrador de convenio regulador, que hace llegar vía e-mail a ambos cónyuges para que lo revisen y aprueben, junto con la demanda de divorcio. Una vez que los documentos son aprobados por la pareja, la empresa los remite a un procurador de la localidad en la que se encuentra la vivienda familiar del matrimonio. Ésta es la persona encargada de citarles para que firmen el convenio regulador y entreguen el resto de la documentación necesaria para tramitar el divorcio. A partir de ese momento, el procurador presenta la demanda ante el juzgado correspondiente y en el plazo de unas semanas, que pueden ser meses en función del volumen de trabajo de cada judicatura, serán citados para ratificar el convenio y la demanda. El trámite finaliza cuando la sentencia de divorcio es dictada y remitida a cada uno de los cónyuges.
Menos divorcios en 2008
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a lo largo de 2008 las demandas de divorcio descendieron un 12%, con respecto al año anterior. Esta tendencia ya empezaba a despuntar en 2007, pero todavía supera el número de registros anteriores a los años 2005 y 2006, fechas en las que la nueva ley del divorcio comenzó a aplicarse y supuso un verdadero boom de tramitaciones nunca antes conocido: de 78.000 divorcios en 2005 se pasó a 124.000 al año siguiente.