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Debe señalarse
que la rentabilidad ofrecida por un fondo de inversión se calcula
según la variación de su valor liquidativo. El valor liquidativo
se calcula a partir del precio al que se vendería cada activo diariamente.
De ahí la importancia que tienen las variaciones de los tipos de
mercado en los FIM de renta fija. Por esa razón, los FIM de renta
fija no aseguran una rentabilidad estable en el tiempo. Este hecho lo
deberá tener muy en cuenta un inversor conservador que no quiere
asumir riesgos de pérdidas a corto. Como compensación de
este mayor riesgo de fluctuaciones en el corto plazo, el FIM de renta
fija debería dar una rentabilidad a largo plazo superior a la de
otros fondos con activos a corto plazo como los FIAMM.
- FIM de renta fija mixta (RFM): pueden invertir hasta un 30 por ciento
de su cartera en renta variable. El resto se destina a la compra de activos
de renta fija a corto o largo plazo. Esta combinación permite jugar
a dos bandas y aprovechar tanto la rentabilidad de los activos de renta
fija como la ofrecida por la bolsa.
- FIM de renta variable nacional (RVN): invierten más del 75 por
ciento en renta variable cotizada en mercados españoles (incluidos
activos de emisores españoles cotizados en otros mercados). Pueden
invertir hasta un 30 por ciento en activos denominados en moneda no euro.
Son el prototipo del ahorro arriesgado, ya que presentan fuertes altibajos
en función del comportamiento de las plazas bursátiles.
De este modo, en periodos de bonanza pueden ofrecer rentabilidades espectaculares,
pero también pueden sufrir bruscas pérdidas en épocas
de depresión bursátil.
- FIM de renta variable mixta (RVM): invierten entre el 30 y el 75 por
ciento de su cartera en renta variable y hasta un 30 por ciento en activos
denominados en moneda no euro. De este modo, estos fondos cubren parte
de los riesgos que asumen en sus incursiones en bolsa con emisiones de
deuda. Sin embargo, la condición de "mixto" es eventual
y un fondo puede formar parte de la modalidad de renta fija mixta durante
un trimestre para convertirse más tarde en un fondo invertido principalmente
en acciones, e incluso en un fondo de variable pura, o a la inversa.
- FIM de renta fija internacional (RFI): invierten renta fija el 100 por
ciento de su cartera. Más de un 5 por ciento son activos denominados
en moneda no euro.
- FIM renta fija mixta internacional (RFMI): como máximo el 30
por ciento de la cartera se invierte en renta variable y más de
un 5 por ciento en activos denominados en divisas diferentes del euro.
- FIM de renta variable mixta internacional (RVMI): entre el 30 y el 75
por ciento de la cartera se destina a renta variable y más de un
30 por ciento son activos denominados en moneda no euro.
- FIM de renta variable europea (RVE): más del 75 por ciento de
su cartera se invierte en renta variale. No puede superar la inversión
en renta variable nacional el 75 por ciento. Hasta un 30 por ciento de
los activos están denominados en moneda no euro.
- FIM renta variable internacional (RVI): más del 75 por ciento
de sus inversiones son en activos de renta variable y más de un
30 por ciento en activos denominados en divisas diferentes del euro.
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