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-Fondos de
inversión en activos del mercado monetario (FIAMM): denominados
también fondos de dinero, deben tener un patrimonio mínimo
en el momento de su constitución de 1.500 millones de pesetas.
La diferencia respecto a los FIM es que su objeto único de inversión
son los activos financieros a corto plazo, de elevada liquidez. Así,
los FIAMM invierten en pagarés de empresa, Letras del Tesoro y
activos con pacto de recompra. Son, por excelencia, la fórmula
de ahorro a corto plazo y resultan los más beneficiados en una
coyuntura de tipos de interés al alza. Su valor liquidativo es
el menos volátil ante las fluctuaciones de los tipos de interés.
- IFIAM son fondos de dinero, como los FIAMM, pero que destinan más
de un 5 por ciento de su cartera a activos denominados en moneda no euro.
- Fondtesoros: invierten la mayor parte de su patrimonio en Deuda Pública
del Estado y de las autonomías. Pueden ser FIM o FIAMM, dependiendo
de si la inversión se realiza en activos a largo o corto plazo.
Como su nombre indica, están capitaneados por el Tesoro, que acuerda
con las diferentes gestoras la comercialización de esta marca de
productos. Pero se debe tener claro que no aseguran una rentabilidad ni
se encuentran garantizados por el Tesoro. Al igual que los FIM de renta
fija, su rentabilidad estará en función de la evolución
de los tipos de interés del mercado, por lo que en situaciones
de subida de tipos, como la sucedida en 1994, pueden soportar pérdidas
de forma transitoria.
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