|
la Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General del
Tesoro han dado el visto bueno a tres nuevas categorías de fondos
de inversión: los FIMP, FIMS y los FIMF.
- Los FIMP o fondos de inversión mobiliaria principales son instituciones
de inversión colectiva cuyos partícipes sólo pueden
ser otros fondos de inversión (los FIM subordinados). El patrimonio
de los fondos principales se destina a la adquisición de activos
de renta fija o variable, nacional o internacional.
- Los FIMS o fondos de inversión mobiliaria subordinados son instituciones
de inversión colectiva cuyo patrimonio se destina a la compra de
participaciones de los fondos principales (FIMP).
- Los FIMF o fondos de fondos se caracterizan por invertir la mayor parte
de su patrimonio en otras instituciones de inversión colectiva.
Estas pueden ser nacionales o extranjeras.
Pero al margen de esta clasificación ortodoxa, hay productos capaces
de atender los gustos más variopintos, aunque siempre enmarcados
dentro de las familias antes descritas. Existen los denominados fondos
"verdes", que invierten en empresas ecológicas, fondos
especializados en sectores concretos o en zonas geográficas determinadas,
y otros que dirigen sus ahorros a los mercados de todo el mundo, desde
los más exóticos hasta los financieramente más desarrollados.
El límite sólo está en la imaginación de las
gestoras.
La elección de un tipo de fondo u otro, o de la cartera de fondos
de un inversor, dependerá básicamente del perfil de riesgo
del mismo y del horizonte temporal de su inversión. En cualquier
caso, los fondos permiten una gran flexibilidad a la hora de realizar
combinaciones, ya que el importe mínimo de las participaciones
suele ser bastante reducido y permite formar carteras o cestas de fondos
que se ajusten a la medida de las necesidades y características
de cada inversor. Lo ideal, además, es precisamente invertir en
una cesta de fondos bien diversificada, con productos de diversas categorías,
en vez de apostar por un único producto en exclusiva.
Tampoco hay que olvidar los fondos extranjeros y Sicav. Son instituciones
de inversión colectiva domiciliados fuera de España, normalmente
en Luxemburgo. La cartera de estos productos, al igual que la de los fondos
nacionales, se invierte en activos de renta fija a largo o corto plazo
y renta variable de emisores internacionales.
|