| El sistema de facturas que afronta la economía doméstica todos los meses ha seguido un proceso de clarificación en cuanto a los conceptos que se cobran, las lecturas de contadores o las llamadas que se realizan con detalle, en el caso del servicio telefónico. Una clarificación que ha beneficiado el mejor ajuste de los presupuestos de gastos de las economías domésticas.
El sistema del cobrador que llegaba a casa y tomaba café con la familia ha dado paso al cómodo y sencillo modelo de domiciliación de recibos en la cuenta corriente del titular del servicio.
Muchas compañías suministradoras de servicios que se facturan con carácter bimestral (cada dos meses) han decidido arbitrar fórmulas para que el usuario pague una cantidad determinada cada mes y no se vea sometido al arbitrio del consumo. El "palo" de la luz con calefacción en enero, marzo y mayo ha dado paso a un modelo en que el cliente abona una cantidad igual cada mes y sólo al final del año se produce el ajuste por consumo, tanto a favor del particular como de la compañía.
En la cuenta corriente, usted puede domiciliar desde la luz hasta el teléfono, pasando por el gas, el agua, los gastos mensuales de comunidad...
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