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Tendrás que definir tu estrategia financiera a partir de los tres pasos anteriores.
- Conozco mis objetivos.
- Dispongo de un balance de mi situación financiera actual.
- Sé, en la medida de lo posible, ingresos y gastos tendré en el futuro.
Apalancamiento financiero Con estos tres elementos debes decidir tus posibilidades de utilizar recursos ajenos (endeudarte) o bien recursos propios (los ingresos que recibes de tu salario y de los activos que tienes). Esta elección se conoce como apalancamiento financiero.
Se denomina apalancamiento a la posibilidad de financiar determinadas compras de activos sin la necesidad de contar con el importe nominal de la operación en el momento presente.
Tenemos que pensar en los recursos que pedimos prestados como en un punto de apoyo sobre el que hacemos palanca para levantar un objeto (llevar a cabo la inversión que queremos). No obstante, la deuda es a la vez punto de apoyo y el principal elemento de inestabilidad de nuestra inversión. Tenemos que tener en cuenta que cuanto más grande sea la deuda en la que nos apoyemos, mayor será el riesgo que corramos de impago.
En muchos casos, el plazo de tiempo que nos marquemos para alcanzar los principales objetivos de nuestra lista nos servirá para tener una idea aproximada del nivel de deuda que requiere el proyecto y, por tanto, también del riesgo que puedes asumir. Puedes usar algunas herramientas de cálculo de hipotecas, de préstamos personales...
De este modo podrás decidir cuánto tiempo vas a tener inmovilizada tu inversión o tus ahorros. ¿A corto, medio o largo plazo?
Elección de los productos financieros En los mercados, se pueden encontrar diferentes tipos de valores, desde los más especulativos, que implican una posible mayor rentabilidad pero también una alta posibilidad de perder tu inversión, hasta los más estables, con menor rentabilidad pero con un riesgo más bajo.
Debes tener claro qué nivel de riesgo estás dispuesto a asumir, de acuerdo con tus objetivos de inversión. En todo caso, ten en cuenta las siguientes advertencias:
- Cuanto mayor es el beneficio esperado, mayor es el nivel de riesgo.
- Algunas inversiones carecen de suficiente liquidez y no pueden ser compradas o vendidas fácilmente. Incluso tienen penalizaciones, en el caso en que quieran ser vendidas antes del período de madurez.
- Las inversiones en empresas que ofrecen escasa transparencia sobre sus actividades pueden entrañar mayores niveles de riesgo.
- El éxito de una inversión en el pasado no garantiza los mismos resultados en el futuro.
Una forma de protegerse del riesgo es diversificando el dinero entre varios tipos de productos financieros o diversas clases de inversión.
O sea, seguir el refrán de "No poner todos los huevos en el mismo cesto"
La diversificación, de todas maneras, no garantiza que tus inversiones se salvensi los mercados sufren caídas, pero puede ayudar a equilibrar el riesgo.
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