| Una de cada tres familias españolas invierte sus ahorros en acciones y el valor de estas inversiones se ha cuadruplicado en los últimos cinco años hasta superar los 67 billones de pesetas.
Estas cifras demuestran que la Bolsa está de moda. A pesar de ello, sobre ella aún recae toda clase de calificativos relacionados con los juegos de azar, pero en sí, no es más que un mercado donde se compran y venden acciones.
Las cuatro Bolsas españolas (Madrid , Barcelona , Bilbao y Valencia ) se constituyen como puntos de encuentro entre los ahorradores que buscan rentabilidad y las empresas cotizadas que desean financiar sus actividades.
En el mercado de valores español coexisten dos sistemas para comprar acciones. El tradicional sistema de corros, donde se intercambian de viva voz aquellos títulos de menos negocio, y el Mercado Continuo, un sistema de contratación electrónica donde se compran y venden las acciones de aquellas compañías que cotizan en al menos dos de los cuatro parqués españoles.
Este nuevo sistema implantado desde 1987 concentra más del 90% de la contratación en Bolsa y permite a los intermediarios financieros cursar en segundos las órdenes de compra o venta de los inversores. Ello ha generado tal volumen de negocio que asegura a los particulares la liquidez de su inversión en el caso de que deseen recuperar su dinero.
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